El Gran Hermano nos Observa

En 1949 el novelista George Orwell, publica la novela 1984, en el cual relata las vivencias de Winston Smith cuando este decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla y audita cada uno de los pasos de los Ciudadanos de Oceanía y el cual castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento. Este libro […]

El Gran Hermano nos Observa
En 1949 el novelista George Orwell, publica la novela 1984, en el cual relata las vivencias de Winston Smith cuando este decide rebelarse ante un gobierno totalitario que controla y audita cada uno de los pasos de los Ciudadanos de Oceanía y el cual castiga incluso a aquellos que delinquen con el pensamiento.
Este libro que me resulta realmente interesante si consideramos la fecha en que se publico, dejando de lado el claro ejemplo de la parodia a los Gobiernos totalitarios, nos muestra un escenario de una Sociedad sumida y pendiente de la tecnología, en donde se plantea el concepto de la maquina omnipresente a través de las cámaras, micrófonos y pantallas.
A partir de los años 70, la tecnología se instalo en los hogares, dejando lo que antiguamente pertenecía a grandes establecimientos y entes gubernamentales. La computadora como hoy la conocemos había llegado a la vida de las personas para facilitar las cosas. En ese momento en que el objeto extraño se había involucrado con el día a día, nosotros comenzamos a utilizarlo para llevar nuestras cuentas, hacer nuestras bitácoras, nuestros diarios, lo utilizamos para leer lo que nos interesa, para buscar lo que nos interesa.
La tecnología cambia la forma en que el hombre se organiza y organiza su vida. A partir del 1800 con la revolución industrial, la tecnología rompió con la forma en que la visión pseudo-feudal se transformaba en las clases sociales que conocemos hoy en día.
Desde ahí, muchas cosas cambiaron, las libertades se fueron consiguiendo de mano de los nuevos avances.
Las personas fueron ilustrándose cada vez mas gracias a adelantos tecnológicos, pero también fueron perdiendo mas y mas el concepto de individualidad para pasar a formar parte de un todo. Se paso de un dogma basado en la Iglesia y la Realeza como un poder absoluto e indiscutido, a considerar al Engranaje como el centro de un todo en este escenario de industrialización, este concepto sera bautizado por muchos sociólogos como “la Fé del Engranaje”.
A finales de los 80 Paul Virilio publica su obra “El Ultimo Vehículo”. En este escrito, Virilio habla sobre la post-modernidad, la globalización y la tecnología.
Virilio propone la existencia de tres vehículos en el desarrollo de la sociedad y su continua evolución.
El primero de estos claramente son automóvil, los aviones y los trenes. Cada uno de estos propone acortar las distancias, dispone de viajes mas cómodos seguros y rápidos a cualquier lugar. La distancia y los espacios prácticamente desaparecen y los entes de a pie dejan de existir en su mayoría, al igual que las experiencias y momentos que nos provocan esos viajes.
Es por eso que de esta parte puedo sintetizar que de una manera inconsciente, el viaje dejo de existir cuando dejo de importar el sendero y se le dio la total importancia al destino.
Citando al autor “Ya todo llega sin que sea necesario partir. A la llegada limitada de vehículos dinámicos, móviles, después automóviles, sucede bruscamente la llegada generalizada de las imágenes y de los sonidos en los vehículos estáticos del audiovisual.”
Este segundo Vehículo hace referencia a los medios electrónicos de un solo canal, la radio, la televisión, el cine. Estos medios nos ofrecen información inmediata. Nos informan, nos generan ideas y contextualizan una visión sobre la sociedad. Pero nos limitan en nuestra percepción individual. Nos deja interrogantes como por ejemplo ¿Como saber si lo que se nos esta proyectando es cierto?, si no somos testigos de lo que allí acontece, ¿como saber que es un montaje y que no lo es?
Este segundo vehículo nos engloba como si fuésemos una legión, con una percepción única.
Citando nuevamente al autor: “El interfaz instantáneo se sustituye a los intervalos de tiempo relativos a las mas largas duraciones del desplazamiento. Ha llegado ahora la distancia-velocidad de la producción electrónica de imágenes: el congelador de la imagen sucede al estacionamiento contiguo.”
Por ultimo el tercer vehículo deja en evidencia la modernidad, la “Fé del Engranaje” muto en medios digitales. La hiper-velocidad de la información y el Internet dejaron el mando del segundo vehículo en nuestro poder. Ya no hay unos pocos medios que dibujen la verdad. Cada uno de nosotros tiene voz en un mundo que actualmente genera solo nombrar algo: mas de 70 mil post de Facebook, 280 mil tweets, 205 millones de correo electronico, 80 horas de video subidas a Youtube y esto es solo en un segundo.
En este contexto, todos seguimos siendo una legión y la nueva Fé, la llamada “Fé del Silicio” se estableció por sobre la “Fé del Engranaje” apagando las voces una intenso mar de estática.
Este nuevo paradigma nos da la posibilidad de estar en cualquier parte: Conociendo culturas en otros países, escuchando una conferencia en Sydney, comiendo con un refugiado en Siria, viendo la aurora boreal en las Tierras Altas de Escocia, presenciando un concierto en la Antártida. Estar en todas partes, en menos de una hora. Pasamos a convertirnos en una carpeta dentro de un servidor de los gigantes sin nombre que controlan Internet a través de la llamada Fé del Silicio.
Hace aproximadamente 10 años, comenzamos a utilizar nuestra computadora para compartir nuestras vidas con un mundo al cual no conocemos realmente. Cientos y cientos de “amigos” en Facebook están conociendo que comemos, adonde fuimos a pasear el fin de semana, quienes son nuestras parejas, nuestros amigos, nuestras familias.
La parodia distopica y gris que algún día imagino Orwell, con esas cámaras custodiando el ficticio país de Oceanía, en el cual sus habitantes estaban sometidos a una privación de la intimidad mediante la inclusión de elementos de custodia, una aparente política del pensamiento controlando nuestra opinion, gustos, ideas y de esta manera poder polarizar la sociedad en héroes o villanos, se volvió real a un ritmo tan acelerado, que las personas no se dieron cuenta.
Actualmente el Gran Hermano somos nosotros. Controlamos aspectos de nuestra vida mediante la Red, compramos por Internet, hacemos amistades por Internet, trabajamos por Internet, tenemos romances por Internet. Y todo o casi todo lo publicamos y compartimos por Internet, sin darnos cuenta que estamos ofreciendo una visión completa de nuestra vida, nuestros gustos y nuestra personalidad a pocos clics de distancia de cualquier ser pensante que utilice una computadora.
Este ensayo fue escrito en base a apreciaciones personales, y un par de libros de los que destaco: 1984 de George Orwell, El Ultimo Vehiculo de Paul Virilio.

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